8 de enero de 2014

Una canción para Julián + 1° parcial de Lit. General

   Pasaron dos meses desde el inicio de la cursada. Fue el tiempo necesario para que me diera cuenta de mis sentimientos por Julián. Algo que no dije de mí es que me gusta mucho el humor. Disfruto de la risa, de la sonrisa (sí, Julián me cautiva cuando sonríe), y él en las clases pone su cuota de chistes intelectuales (lo que me encanta). Descubrí que le gusta más la literatura argentina. La voz se le enciende con una pasión muy linda cuando habla del romanticismo rioplatense, la literatura gauchesca, el naturalismo argentino, etc... Y yo caí en la cuenta de que él me gusta. Ahora sí soy consciente. Sin embargo, a pesar de que siento este amor como algo trágico porque no puedo acercarme a él, decidí tomar la situación con humor. Así que lejos de llorar (sufrir, sigo sufriendo, y suspirando, y gerundiando), le escribí una canción, que relaciona esa pasión que él siente por los autores nacionales, los libros que fuimos leyendo en la cursada, y el apodo que se ganó entre mis amigas: “El gaucho de ciudá”.


          GAUCHO DE CIUDÁ

Di un pueblo sola yo me vine a estudiar
muchos años di güeltas triste en la ciudá
hasta que de finales seguí mi corazón
y ansí jue como encontré mi vocación.

Como perro con dos colas en la universidá
leí muchos libros sobre la literaturidá
pedí al Tata que me guíe en el destino
y jue ansí como te puso en mi camino.

Y jue por ái que esplicanto El Facundo
como mal baquiano me perdiste sin rumbo
jui la cautiva de tus ojos, dos luceros
suspiré diamor cuando léistel Matadero.

Yo quisiera, paisano de ciudá, me lleves
a una excursión a los indios ranqueles
y ansí solitos, a la vera ‘e un fogón
confesar que me muero por usté, profesor.

Venga y enseñemé la ley primera
que el gaucho Fierro enarboló por bandera
que no haiga gualicho que impida la unión
ni frontera entre mi barbarie y su civilización.


L.R.

Por otro lado, hoy tuve el primer parcial de prácticos de Literatura General. No sé lo que escribí. Espero haber sido coherente. Me costó horrores concentrarme. Julián hojeaba un libro. Yo no podía dejar de mirarlo de soslayo. Escribí las respuestas de manera mecánica, haciendo asociación libre con lo que cada pregunta me generaba. Sí, estudié, pero estoy segura de que mi primer parcial es un desastre de frases sin conexión sobre un mismo tema. Pero qué importa. Acá, el gran tema, es Julián.


Próxima entrega: Más poesías para Julián + él y yo en el mismo bar

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